Soy capaz de acabar con mis pesadillas en una misma noche, mirar el espejo y ver a través de mi carne, de mi piel, de mis huesos. Incluso mis pensamientos amputados de mi cabeza reverdeciente se revitalizan tras días con un poco de lluvia, un poco de sol y un poco de amor. Se desarrollan hasta ser criaturas con consciencia y personalidad propia. El tiempo es su mordaz asesino, el olvido, arma letal en sus manos. Este hábitat, por no llamarlo infierno, por no llamarlo hogar, es lo que me han enseñado llamarlo mente.

Comments(0)

0/500
No comments at this point, please be the first to comment on this post.